Nyhavn Harbour, Copenhagen
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© 123rf.com / Silvano Audisio

Guía de viaje de Copenhague

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Denmark

Los canales, los lagos y el mar forman el telón de fondo de la moderna Copenhague y son testigos del pasado portuario de la ciudad como importante enclave del Báltico. Este hecho también ha quedado reflejado en el nombre de la ciudad, København, una deformación de købmanne hafen o puerto de mercantes.

La fundación de la ciudad data de 1167, cuando el obispo Absalon construyó un bastión en la isla de Slotsholmen, hoy en día enclave del Palacio de Christiansborg y el parlamento danés. En 1417 la ciudad se convirtió en la capital real de gran parte de Escandinavia, que no sólo incluía a Dinamarca, sino también partes de Suecia y Noruega. Muchos de los edificios más impresionantes de Copenhague se construyeron bajo el célebre reinado de Christian IV (1588-1648). Algunos monumentos fruto de los planes de construcción de los monarcas incluyen la Børsen (la Bolsa), el Rundetårn (la torre redonda) y el Palacio de Rosenborg. Christian IV fue el responsable de la construcción de la red de canales de Copenhague y del desarrollo de Christianshan (una isla al otro lado del puerto) como el centro de comercio y transporte de la ciudad. A lo largo de los siglos siguientes, la ciudad sufrió grandes daños a causa del brote de una plaga, dos terribles incendios y los ataques militares de los suecos (en el siglo XVII) y británicos (en el siglo XIX). El centro de Copenhague está integrado por edificios de arquitectura del siglo XVII, XVIII y XIX que se alzaron sobre los cimientos de las calles medievales de la ciudad.

Aunque posea un encantador aire de pueblo, Copenhague es en la actualidad la mayor ciudad de Escandinavia. Las casas de techo a dos aguas, las estrechas calles y un horizonte dominado por delicados chapiteles en lugar de descomunales rascacielos, forman la vista panorámica de la ciudad. Posiblemente Copenhague sea la capital más verde de Europa, parte del centro es peatonal y se aplican estrictas leyes para reducir la contaminación y no es difícil ver por las calles más bicicletas que coches. Abundan las zonas verdes (como el mundialmente famoso Tívoli) y durante los meses estivales las aceras se llenan de mesas de cafeterías y restaurantes. Los ciudadanos de Copenhague presumen con razón de su bella y bien conservada ciudad y disfrutan de una calidad de vida que comparten generosamente con los visitantes provenientes de otros países.

Copenhague está repleta de teatros y museos y, sorprendentemente, posee una vida nocturna rica y vanguardista. El cine danés se ha ganado un lugar en el circuito internacional de cine y el diseño danés de muebles, tecnología y joyería despunta en el mundo del diseño contemporáneo. En la capital se puede disfrutar de lo mejor que ofrece el país; los estudios de diseño se codean con bares ultramodernos y la arquitectura contemporánea se mezcla con edificios del siglo XVII, instalaciones militares y el mar. La inauguración del puente que une Dinamarca y Suecia en el año 2000 reforzó el papel de Copenhague como uno de los centros clave de Escandinavia, el Báltico y del resto de la Europa continental.

Copenhague tiene un clima marítimo templado y en general muy variable. Los inviernos son fríos y nublados y los veranos, cálidos y soleados. Las nevadas son habituales entre enero y marzo y los meses más lluviosos son de agosto a octubre.