Central District, Singapore
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© 123rf.com / Yong Hian Lim

Guía de viaje de Ciudad de Singapur

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Hora local en Ciudad de Singapur

Singapur, la isla en forma de diamante situada frente al extremo meridional de Malasia, representa un insólito éxito. Antaño una sencilla aldea de pescadores, la ciudad fue fundada en 1819 por Sir Stamford Raffles, un oficial de la Compañía Británica de la India Oriental que decidió que el lugar era perfecto para situar un puerto mercantil. Desde entonces, la Ciudad del León se ha convertido en una de las ciudades más prosperas del mundo.

La ciudad de Singapur se encuentra en la isla más grande de las 63 que componen el Estado de Singapur. Aquí, especialmente en la desembocadura del río Singapur, la tradición asiática convive con las modernas tecnologías. Los brillantes rascacielos dominan sobre la arquitectura tradicional, mientras que los achaparrados templos chinos e hindúes se esparcen por toda la ciudad. La ciudad, una curiosa combinación de lo antiguo y lo moderno, alberga una mezcla étnica de chinos, malayos e indios así como expatriados de todo el mundo en una sociedad predominantemente anglófona. Todos estos grupos étnicos viven en armonía gracias a la tolerancia religiosa, a la creciente prosperidad, a las severas leyes para garantizar la convivencia y al permanente y suave calor ecuatorial.

Desde que la isla se convirtió en república independiente en 1965 ha disfrutado de una exitosa y vigorosa política de comercio libre introducida por su entonces Primer Ministro, Lee Kuan Yew. Esto ha provocado una mejora del nivel de vida sin precedentes (la mayoría de los habitantes son dueños de sus viviendas) y un crecimiento económico debido principalmente a la industria de la exportación.

Su sana economía, sin embargo, quedó maltrecha entre el 2001 y el 2003 durante la recesión global y la crisis del sector tecnológico, mientras que el número de turistas se redujo a raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre. El brote de la neumonía atípica asiática (SARS) provocó también otro descenso en el número de visitantes a finales de 2003. Sin embargo, a esta situación le ha seguido una recuperación posterior que ha visto reducirse el índice de desempleo desde el 6% en 2002 hasta el 3,4% en 2004.

El insuperable Aeropuerto Changi, con su limpieza y últimas tecnologías, ilustra la impresionante eficacia de Singapur, aunque tras esta fachada se esconden algunos de los siniestros métodos utilizados para conseguir esta perfección. Semejante limpieza y seguridad en la ciudad se ha conseguido y mantenido a costa de la libertad personal. Los ciudadanos que infringen la ley se enfrentan a penas de azotamientos con vara, trabajos forzados e imposición de fuertes multas. Acciones como cruzar la calle imprudentemente o tirar una colilla al suelo se castigan con multas, mientras que delitos como el tráfico de drogas están castigados con la pena de muerte.

Aun así, los barrios financieros y de negocios acogen un constante aluvión de ricos expatriados que disfrutan de un buen nivel de vida. Continuar con este éxito y llegar a ser los mejores es un objetivo de suma importancia en Singapur. La ciudad es votada frecuentemente como el destino de negocios de Asia y está considerada como uno de los mejores lugares para acoger conferencias internacionales, convenciones y exhibiciones (la reunión anual del Banco Mundial se celebrará aquí en el 2006).

Todos estos negocios prosperan en medio de un flujo constante de festivales y eventos religiosos y culturales en los barrios de Chinatown, Little India y Geylang Serai. Los habitantes de Singapur todavía confían en los especialistas de feng shui, en los astrólogos y en los adivinos para pedir consejo a la hora de mudarse, casarse o cambiar de trabajo.

La comunidad artística en ciernes ofrece una serie de exhibiciones anuales que tienden a ser más del tipo de las creaciones respetables del Consejo de Turismo que eventos que cuestionen el sistema. 

Aunque tanto el hotel Raffles como una serie de buenos museos ofrecen miradas al pasado, la cultura moderna del consumo es la que triunfa. Las grandes rebajas de Singapur dominan el inicio del verano en el centro de la ciudad y la mayoría de los visitantes se dan un capricho gracias a los competitivos precios y a las grandes ofertas, sobre todo de equipos electrónicos. La gente viene también a comer, ya que la ciudad cuenta con establecimientos de comida a cada paso, desde puestos ambulantes tradicionales hasta modernos restaurantes que ofrecen especialidades asiáticas y alta cocina internacional, y que reflejan la diversidad étnica de Singapur.