Sugarloaf mountain in Rio de Janeiro
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Guía de viaje de Río de Janeiro

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Hora local en Río de Janeiro

Se puede decir que Río de Janeiro es una ciudad de contrastes. Enormes montañas de granito emergen de doradas playas, impecables edificios coloniales conviven con los modernos rascacielos de cristales, así como bosques esparcidos en medio de grandes zonas residenciales. Es una ciudad llena de vida, que adora la playa, el fútbol, la samba y el carnaval. Y sobre toda esta diversión y frivolidad, se encuentra la imagen más popular de Río- la estatua del Cristo Redentor.



La ventajosa posición de las monedas extranjeras en comparación con el real brasileño y el éxito del equipo nacional de fútbol en el Mundial de 2002, han ayudado a que Brasil, y Río en particular, sea un destino muy popular. Puesto que la ciudad va a acoger los próximos Juegos Panamericanos de 2007, la ciudad está siendo regenerada y se están construyendo más hoteles. Además de las conocidas montañas de Corvocado y Pan de Azúcar, la ciudad ofrece gran variedad de atracciones y actividades, así como una fantástica cocina, música y entretenimiento- lo suficiente para entretener al turismo por una buena temporada.



Situado en el sureste de Brasil, en el puerto natural de la Baía de Guanabara, Río es una ciudad de más de 10 millones de habitantes, todos ellos concentrados entre el océano y las montañas. La cidade maravilhosa es una mezcla de cultura y gentes en varios niveles de riqueza y pobreza. En Río, los ricos y los pobres viven codo con codo y las áreas exclusivas están muy cerca de los barrios más pobres (favelas). Sin embargo, independientemente de su procedencia o poder adquisitivo, los cariocas se caracterizan por su pasión y entusiasmo por la vida, que se evidencia especialmente en el carnaval de Río.



Un elemento importante del estilo de vida de los cariocas es la playa. Desde el amanecer hasta el anochecer, los residentes de Río disfrutan de sus playas arenosas a todas horas. No sólo van a la playa para tomar el sol, si no también para practicar deportes, alternar e incluso hacer negocios. La ropa es mínima y los cariocas lucen sin complejos sus bellos cuerpos bronceados. Las playas de Copacabana e Ipanema son las que atraen mayor número de turistas y brasileños.



Río ha tardado 500 años en transformarse en una de las ciudades más grandes del mundo. Fue el 1 de enero de 1502 cuando los exploradores portugueses llegaron a la Bahía de Guanabara y la llamaron Río de Janeiro (río de enero), porque creyeron que ésta era la boca de un enorme río. Los franceses intentarón ganar control sobre la bahía en 1555 pero fueron expulsados por los portugueses en 1567.



La colonia portuguesa se basaba en el azúcar de caña y la agricultura durante el siglo XVII, hasta el descubrimiento del oro en la región de las Minas Gerais, que convirtió a la ciudad en el centro de exportación y tasación de éste. Durante esta época, los esclavos negros constituían la mayoría de la población y actualmente se puede apreciar todavía la influencia africana en la cultura de la ciudad. La capital del Brasil colonial se trasladó de Bahía (ahora el Salvador) en 1763 a Río de Janeiro, y la ciudad entonces comenzó a florecer, especialmente cuando el café se convirtió en la principal exportación del siglo XIX. Tras el exilio de la monarquía portuguesa, cuando Napoleón conquistó Lisboa, Río se convirtió en la residencia de los monarcas y en la capital del Imperio Brasileño independiente. Finalmente, Brasil se convirtió en República en 1889 y Río continuó siendo la capital hasta 1960, cuando el gobierno federal se trasladó a Brasilia.



Río ha continuado creciendo y se ha convertido en un destino muy popular entre turistas e inmigrantes de diferentes partes del mundo. A pesar de su desarrollo, la ciudad sigue contando con gran cantidad de problemas sociales. Existe una evidente división entre las clases pudientes y los más pobres. Se han hecho enormes esfuerzos para atajar el crimen en la ciudad, sin embargo se recomienda ser cauteloso para prevenir robos.



La mejor temporada de Río es, sin duda, el verano, entre diciembre y febrero, culminando con el carnaval. Las temperaturas pueden llegar hasta los 40ºC (104ºF) o incluso más, lo cual es ideal para hacer lo que los brasileños hacen, pasar el día en la playa.