Guía de viaje de La Paz

La Paz le dejará sin aliento, literalmente hablando. El aterrizar en el aeropuerto más alto del mundo, con una altitud de 4.050m (13.287 pies), no es algo muy común, con que lo más seguro es que se sienta un poco mal. Echará en falta su toma normal de oxígeno, así que tenga calma al principio e intente beber bastante té de coca. Se dará cuenta que el ir tan sólo a almorzar le hará sentirse como si hubiera corrido una maratón. Una vez que se aclimate a la altitud, entonces es cuando podrá disfrutar realmente de la vida de La Paz, en sus calles y mercados. A caballo entre el Altiplano y la región tropical de Yungas, La Paz ha prosperado como el centro comercial de Bolivia, desde que el ejército de Simón Bolívar entrara en la ciudad el 9 de febrero de 1825. Hoy en día, la ciudad es una vibrante mezcla de cultura indígena andina y vida postcolonial. El legado de la conquista española (1535-1825) es aún evidente en la fachada de los edificios de la Plaza Murillo. Esto contrasta con los altos y modernos bloques de apartamentos que se erigen al sur de la Avenida Arce. La revuelta popular de octubre de 2003 echó por el suelo al presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada. Desde entonces, la calma volvió a reinar en las calles de La Paz, a pesar de las huelgas y protestas esporádicas que aún siguen surgiendo.