Atención sanitaria y vacunas en Estados Unidos

Título Precauciones
Fiebre Amarilla

No

Difteria

No

Tifoideas y polio

No

Malaria

No

Hepatitis A

No

Se recomienda encarecidamente contratar un seguro médico de viaje que cubra gastos médicos de hasta, por lo menos, 500.000$. En Estados Unidos la sanidad es mayoritariamente privada y esto implica que, muchas veces, solamente se tratarán las emergencias si hay evidencia de un seguro médico o de un depósito. La estación en hospitales es muy cara, sobre todo aquellos casos de emergencia cuando el paciente no tiene seguro.

La infraestructura hospitalaria en Estados Unidos es, en general, muy buena, y la mayoría de las ciudades cuentan con diferentes hospitales. Clínicas y hospitales pertenecen tanto a la sanidad pública como a la privada, y ambas están altamente reguladas por agencias locales, estatales o federales.

Por otro lado, muchas medicinas que en otros países se pueden comprar en la farmacia, necesitan receta en los Estados Unidos. Por esta razón,  lo más aconsejable es traer suficientes medicinas del país de origen si está recibiendo un tratamiento, o inclusos las más convencionales como analgésicos.

Para aquellas personas que viajen al país acompañadas de niños en edad escolar, y que vayan a estudiar en colegios de Estados Unidos, se requerirá un certificado de vacunación contra la difteria, poliomielitis, rubeola y sarampión. Algunos estados exigen además vacunación contra el tétanos y las paperas.

Por último, las personas con HIV positivo ya no están obligados a obtner una dispensa para entrar en el país desde 2009. 

Qué comer

Aunque Estados Unidos es famoso por la comida rápida y el alto índice de obesos, en los últimos años ha habido un creciente movimiento de comida sana y de temporada, sobre todo en las principales ciudades, lo que hace que los visitantes tengan más opciones de comer mejor.

El agua del grifo se puede beber perfectamente y, a menudo, se ofrece en los restaurantes antes que el agua embotellada.

Otros riesgos

Estados Unidos es considerado un destino seguro. Sin embargo, se han detectado brotes ocasionales del Virus del Oeste del Nilo (a través de un mosquito) y de la gripe H1N1. Lavarse las manos frecuentemente y una correcta higiene reducirá riesgos innecesarios.