Tahití y la Polinesia Francesa Guías de Países
La Polinesia Francesa está compuesta por 120 islas divididas en cinco archipiélagos. Las islas Windward y Leeward, que reciben el nombre de archipiélago de la Sociedad, son montañosas y tienen llanuras costeras.
Los primeros europeos en llegar a las islas fueron los exploradores españoles y portugueses. Los británicos, con el Capitán Cook y el Capitán Bligh (HMS Bounty), y después los franceses tomaron el control de las islas en el siglo XVIII. Tahití es la mayor isla de la Polinesia Francesa. Dominada por el Mount Orohena de 2.236 m (7.337 pies) de altura y el Mount Aorai de 2.068 m (6.786 pies), se caracteriza por un espectacular paisaje tropical con plátanos, plantaciones y flores.
Se convirtió en protectorado en 1842 y en colonia en 1880. A principios de siglo se adhirieron otras islas. Esta situación se mantuvo así hasta 1957, cuando la Polinesia pasó a denominarse Territorio de Ultramar. En 1977 se realizó una revisión de la constitución, por la que se concedió una mayor autonomía. Durante los siguientes 20 años, la política de las islas estuvo dominada por el programa de ensayos nucleares de Francia. En 1996 concluyó el programa, en el que se llevaron a cabo 150 explosiones, sobre todo en el atolón de Mururoa.
En general, el gobierno francés consiguió el respaldo de la opinión pública francesa y la postura ambivalente de los habitantes de la Polinesia Francesa, quienes reconocían las repercusiones positivas de los ensayos en sus economías locales. Los ensayos comenzaron en 1966, pero no fue hasta la década de los 80 cuando el movimiento antinuclear alcanzó grandes proporciones, después de que el Rainbow Warrior de Greenpeace sufriera un atentado terrorista de las fuerzas especiales francesas.
Los últimos ensayos se llevaron a cabo en 1995 y 1996 y por entonces Tahití constituía el principal foco de oposición del Pacífico Sur. Aunque los manifestantes no lograron el cese del programa de ensayos nucleares, la campaña tuvo un importante impacto político al unir el movimiento antinuclear con el floreciente movimiento pro-independentista, que hasta el momento carecía de una proyección política a pesar de recibir el apoyo de la mayoría de la población.
La política de las islas estuvo dominada durante la última década por el partido de centro-derecha Tahoeraa Huiratira (TH), liderado por Gaston Flosse, aliado con el partido gaullista Rassemblement pour la République (RPR), a favor del dominio francés y de los ensayos nucleares. Sin embargo, durante los últimos años, se han sucedido una serie de cambios: la Polinesia Francesa consiguió el estatus de Territorio de Ultramar y el líder pro-independentista Oscar Temaru fue elegido líder por la asamblea territorial en marzo de 2005. Queda por ver cómo evolucionará la situación y si se logrará la plena independencia.
Lo que no ha cambiado en la Polinesia es su ambiente tranquilo, las románticas puestas de sol y las aguas turquesas sobre las barreras de coral de las islas. Lejana e impoluta, la Polinesa es un lugar dominado por la naturaleza.
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Los primeros europeos en llegar a las islas fueron los exploradores españoles y portugueses. Los británicos, con el Capitán Cook y el Capitán Bligh (HMS Bounty), y después los franceses tomaron el control de las islas en el siglo XVIII. Tahití es la mayor isla de la Polinesia Francesa. Dominada por el Mount Orohena de 2.236 m (7.337 pies) de altura y el Mount Aorai de 2.068 m (6.786 pies), se caracteriza por un espectacular paisaje tropical con plátanos, plantaciones y flores.
Se convirtió en protectorado en 1842 y en colonia en 1880. A principios de siglo se adhirieron otras islas. Esta situación se mantuvo así hasta 1957, cuando la Polinesia pasó a denominarse Territorio de Ultramar. En 1977 se realizó una revisión de la constitución, por la que se concedió una mayor autonomía. Durante los siguientes 20 años, la política de las islas estuvo dominada por el programa de ensayos nucleares de Francia. En 1996 concluyó el programa, en el que se llevaron a cabo 150 explosiones, sobre todo en el atolón de Mururoa.
En general, el gobierno francés consiguió el respaldo de la opinión pública francesa y la postura ambivalente de los habitantes de la Polinesia Francesa, quienes reconocían las repercusiones positivas de los ensayos en sus economías locales. Los ensayos comenzaron en 1966, pero no fue hasta la década de los 80 cuando el movimiento antinuclear alcanzó grandes proporciones, después de que el Rainbow Warrior de Greenpeace sufriera un atentado terrorista de las fuerzas especiales francesas.
Los últimos ensayos se llevaron a cabo en 1995 y 1996 y por entonces Tahití constituía el principal foco de oposición del Pacífico Sur. Aunque los manifestantes no lograron el cese del programa de ensayos nucleares, la campaña tuvo un importante impacto político al unir el movimiento antinuclear con el floreciente movimiento pro-independentista, que hasta el momento carecía de una proyección política a pesar de recibir el apoyo de la mayoría de la población.
La política de las islas estuvo dominada durante la última década por el partido de centro-derecha Tahoeraa Huiratira (TH), liderado por Gaston Flosse, aliado con el partido gaullista Rassemblement pour la République (RPR), a favor del dominio francés y de los ensayos nucleares. Sin embargo, durante los últimos años, se han sucedido una serie de cambios: la Polinesia Francesa consiguió el estatus de Territorio de Ultramar y el líder pro-independentista Oscar Temaru fue elegido líder por la asamblea territorial en marzo de 2005. Queda por ver cómo evolucionará la situación y si se logrará la plena independencia.
Lo que no ha cambiado en la Polinesia es su ambiente tranquilo, las románticas puestas de sol y las aguas turquesas sobre las barreras de coral de las islas. Lejana e impoluta, la Polinesa es un lugar dominado por la naturaleza.
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