Visión general
Nepal
Una amalgama de pequeños principados bajo el mandato del rey Prithvi Narayan Shah dio lugar a Nepal en 1768. Bajo el control del monarca hereditario, Nepal se convirtió en un "estado tapón" entre el imperio británico y los territorios del norte. El principal instrumento del gobierno colonial británico desde mediados del siglo XIX fue un primer ministro hereditario perteneciente a la familia Rana. El país se independizó de manera formal en 1923, pero hasta 1947, año de la independencia india y momento en que los británicos abandonaron la región, Nepal no disfrutó de una independencia real.
Nepal es conocido como la morada de los dioses. Durante años fue un país desconocido, un lugar secreto, pero en la década de los 50 dio un salto desde el siglo XI hasta la actualidad. Visitado en primer lugar por montañeros y senderistas, se convirtió en un refugio de hippies. En 1989 se levantaron muchas restricciones en lugares hasta entonces cerrados a turistas.
A pesar de ser uno de los países más pobres del mundo -la situación empeoró a causa de la rebelión maoísta (Partido Comunista de Nepal), que ha acabado con la vida de 12.000 personas y ha desplazado a más de 100.000 desde 1996- Nepal tiene un gran potencial turístico. Además de poseer una antiquísima cultura hindú y budista propia, Nepal alberga la montaña más alta del mundo, el Everest, y unos espectaculares paisajes y fauna. El país es un verdadero paraíso para senderistas y montañeros: las pintorescas aldeas y los pueblos de montaña están unidos por cientos de senderos que se han usado durante siglos y que apenas han cambiado. A lo largo de estos caminos también se pueden descubrir multitud de templos y santuarios budistas. El gobierno nepalí ha declarado más de un 35% de la superficie del país como reserva natural. En la actualidad hay unos nueve parques nacionales y tres reservas de fauna en zonas montañosas y en planicies tropicales. Las llanuras Terai, al sur del país, constituyen el hábitat más rico del país.
Nepal es conocido como la morada de los dioses. Durante años fue un país desconocido, un lugar secreto, pero en la década de los 50 dio un salto desde el siglo XI hasta la actualidad. Visitado en primer lugar por montañeros y senderistas, se convirtió en un refugio de hippies. En 1989 se levantaron muchas restricciones en lugares hasta entonces cerrados a turistas.
A pesar de ser uno de los países más pobres del mundo -la situación empeoró a causa de la rebelión maoísta (Partido Comunista de Nepal), que ha acabado con la vida de 12.000 personas y ha desplazado a más de 100.000 desde 1996- Nepal tiene un gran potencial turístico. Además de poseer una antiquísima cultura hindú y budista propia, Nepal alberga la montaña más alta del mundo, el Everest, y unos espectaculares paisajes y fauna. El país es un verdadero paraíso para senderistas y montañeros: las pintorescas aldeas y los pueblos de montaña están unidos por cientos de senderos que se han usado durante siglos y que apenas han cambiado. A lo largo de estos caminos también se pueden descubrir multitud de templos y santuarios budistas. El gobierno nepalí ha declarado más de un 35% de la superficie del país como reserva natural. En la actualidad hay unos nueve parques nacionales y tres reservas de fauna en zonas montañosas y en planicies tropicales. Las llanuras Terai, al sur del país, constituyen el hábitat más rico del país.








