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Letonia
Visión general
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Letonia
Letonia es un pequeño país ubicado en el mar Báltico con unas tradiciones e historia que se remontan a la antigüedad. Se puede disfrutar de la naturaleza en el sereno golfo de Riga o en el mar Báltico, aunque Letonia también alberga numerosos parques nacionales, lagos y hermosos bosques. El casco antiguo ofrece magníficos edificios arquitectónicos, además de discotecas y bares. Según la leyenda, cada 100 años el diablo saca su cabeza de las aguas del río Daugava para comprobar si Riga "está preparada". Si la respuesta es afirmativa, la ciudad, de casi 900 años de antigüedad, será tragada por las aguas.
Letonia ha sufrido durante siglos catástrofes y caos. La mayor de las tres repúblicas bálticas, Letonia ha sido en varias épocas un importante centro de comercio y un punto estratégico en la región báltica. Hasta finales del siglo XIII, fecha en la que llegaron los caballeros teutónicos, la región estaba habitada por varias tribus letonas autosuficientes. Letonia sufrió invasiones esporádicas de polacos y suecos hasta el siglo XVIII, cuando Rusia, bajo el mandato de Pedro el Grande, emergió como potencia y anexionó el territorio letón. La Revolución Bolchevique de 1917 puso fin al protectorado ruso. Una vez que fueron expulsados los germanos y tras 600 años de invasión, los letones pudieron disfrutar de su independencia. Sin embargo, con la II Guerra Mundial, el país se vio de nuevo amenazado y en 1940 los rusos lo invadían de nuevo. En ese mismo año, Letonia firmó un pacto bilateral de no agresión con Alemania y un pacto con Moscú. Los rusos fueron expulsados por la invasión nazi de la Unión Soviética en 1941, pero volvieron tres años más tarde y Letonia, junto con Estonia y Lituania, pasó a formar parte de la Unión Soviética como una de las 15 repúblicas.
El proceso que condujo a la independencia de Letonia comenzó con el nombramiento de Mihail Gorbachov como líder soviético en 1985. Lo que queda de esa época es una delicada relación con Rusia que se refleja en los grupos étnicos rusos que viven en Letonia. La supresión de la lengua y cultura letonas durante la era soviética ha dejado un legado hostil que está empezando a superarse, aunque muchos rusos sienten discriminación en algunas zonas. Con este panorama parece que Letonia está lejos de ser tragada por las aguas del báltico.
Durante mucho tiempo, Letonia fue la mimada del báltico y en la actualidad se está consolidando como destino turístico y es una de las joyas desconocidas de Europa. Quienes visiten Letonia podrán apreciar los pintorescos pueblos medievales, castillos rurales, museos, parques, ruinas de murallas y algunos magníficos palacios. También podrán disfrutar de la peculiaridad letona reflejada en sus costumbres, artesanía y cultura. Sin duda, Letonia está en ascenso.
Letonia ha sufrido durante siglos catástrofes y caos. La mayor de las tres repúblicas bálticas, Letonia ha sido en varias épocas un importante centro de comercio y un punto estratégico en la región báltica. Hasta finales del siglo XIII, fecha en la que llegaron los caballeros teutónicos, la región estaba habitada por varias tribus letonas autosuficientes. Letonia sufrió invasiones esporádicas de polacos y suecos hasta el siglo XVIII, cuando Rusia, bajo el mandato de Pedro el Grande, emergió como potencia y anexionó el territorio letón. La Revolución Bolchevique de 1917 puso fin al protectorado ruso. Una vez que fueron expulsados los germanos y tras 600 años de invasión, los letones pudieron disfrutar de su independencia. Sin embargo, con la II Guerra Mundial, el país se vio de nuevo amenazado y en 1940 los rusos lo invadían de nuevo. En ese mismo año, Letonia firmó un pacto bilateral de no agresión con Alemania y un pacto con Moscú. Los rusos fueron expulsados por la invasión nazi de la Unión Soviética en 1941, pero volvieron tres años más tarde y Letonia, junto con Estonia y Lituania, pasó a formar parte de la Unión Soviética como una de las 15 repúblicas.
El proceso que condujo a la independencia de Letonia comenzó con el nombramiento de Mihail Gorbachov como líder soviético en 1985. Lo que queda de esa época es una delicada relación con Rusia que se refleja en los grupos étnicos rusos que viven en Letonia. La supresión de la lengua y cultura letonas durante la era soviética ha dejado un legado hostil que está empezando a superarse, aunque muchos rusos sienten discriminación en algunas zonas. Con este panorama parece que Letonia está lejos de ser tragada por las aguas del báltico.
Durante mucho tiempo, Letonia fue la mimada del báltico y en la actualidad se está consolidando como destino turístico y es una de las joyas desconocidas de Europa. Quienes visiten Letonia podrán apreciar los pintorescos pueblos medievales, castillos rurales, museos, parques, ruinas de murallas y algunos magníficos palacios. También podrán disfrutar de la peculiaridad letona reflejada en sus costumbres, artesanía y cultura. Sin duda, Letonia está en ascenso.




