Guía de viaje de Colombo

Colombo es la ciudad más grande de Sri Lanka y su principal centro financiero, comercial e industrial, a pesar de que la capital oficial administrativa y la sede del gobierno se encuentran a 10 km (6 millas), en Sri Jayawardenepura Kotte. Se trata de una ciudad ruidosa, bulliciosa y en cierto modo esquizofrénica, en la que los modernos rascacielos del centro se elevan sobre los estridentes taxis de tres ruedas, los elegantes ejecutivos se codean con los vendedores callejeros y los monjes budistas piden limosna silenciosamente frente a tiendas de lujo. La historia de Sri Lanka se remonta al siglo quinto o sexto antes de Cristo. El Budismo se introdujo en la isla en el siglo III a.C. y aún sigue siendo la religión nacional, modelando cada uno de los aspectos más característicos de la sociedad de Sri Lanka. Los portugueses llegaron a la isla en 1505 y mantuvieron el poder durante 500 años. Más tarde, Sri Lanka fue colonizada por los holandeses y los británicos hasta 1947, fecha en la que se produjo la independencia del país. Toda esta historia se combina con las playas de arena blanca, sol durante todo el año y mares cálidos para hacer de Sri Lanka un verdadero paraíso turístico. Sin embargo, las crecientes tensiones entre la mayoría cingalesa y la minoría tamil, que reclama la independencia de la región de Jaffna, en el norte de la isla, tuvieron como resultado una explosión de violencia en 1980 y dos décadas de enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y la guerrilla secesionista de los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil. La industria, especialmente la del turismo, se vio perjudicada tras una serie de ataques terroristas, entre los que destaca el que se produjo en el aeropuerto de Colombo en julio de 2001.

La capital salió prácticamente ilesa tras el tsunami de Asia, pero muchas de las regiones costeras de la isla quedaron destruidas y sus poblaciones diezmadas. Es difícil percibir la magnitud de la tragedia si sólo se visita Colombo. El único signo evidente es el aumento de refugiados en la capital. Sin embargo, es al viajar a otras zonas de la isla cuando uno se da cuenta de la destrucción causada por este desastre natural. Las infraestructuras y las vías de comunicación han quedado muy afectadas y algunas regiones siguen estando aisladas. Sin embargo, la gente de Sri Lanka es consciente de que el turismo es clave para reconstruir la economía y está deseosa de recibir visitantes. La página web http://www.contactsrilanka.org/ ofrece información actualizada sobre la situación del país.