Beijing Cultura
Tal como se espera de una capital, Beijing está encabezando el resurgimiento cultural del país y están abriéndose muchas casas de té en las que se sirven deliciosas tartas y té amenizadas por espectáculos de ópera, artes marciales y acrobacias.
Las artes tradicionales chinas se han abierto a las influencias occidentales para adquirir un aire más contemporáneo y la escena teatral está cambiando a gran velocidad. Una de las últimas tendencias ha sido la traducción de obras occidentales al chino y la experimentación por parte de dramaturgos chinos con estilos extranjeros como el teatro del absurdo o la imitación de autores célebres como Samuel Beckett. Además, cada vez se celebran más actuaciones de música y danza occidentales y la ciudad recibe a menudo la visita de artistas internaciones. El Beijing Concert Hall ofrece un programa variado con música china y occidental, mientras que en el teatro Zhengyici se representan principalmente obras chinas.
También merece la pena asistir a uno de los espectáculos chinos tradicionales de acrobacias, existentes en China desde hace 2.000 años y que incluyen gimnasia, trucos con animales, magia y juegos malabares. Estas representaciones pueden recordar a los vodeviles o espectáculos de variedades, pero las actuaciones son verdaderamente espectaculares.
Acontecimientos culturales
Música
Teatro
Las obras de teatro habladas fueron introducidas en China en el siglo XX. El Teatro de Arte del Pueblo se convirtió en el lugar más popular de Beijing para las representaciones teatrales y, antes de la Revolución Cultural, acogió muchos obras europeas con un claro mensaje social. La última década ha visto un nuevo resurgir y la compañía del Teatro de Arte del Pueblo, en marcha de nuevo desde 1979, se ha ganado una gran reputación con la representación de la obra de Arthur Miller, Muerte de un viajante. Ésta y otras compañías actúan en el Teatro de Arte del Pueblo de Beijing, 22 Wangfujing Dajie (tel: (10) 6525 0123).
Casas de té
Las obras de teatro tradicionales como los cuentos con acompañamiento musical, los espectáculos de magia y las acrobacias se representan a diario en Lao She Chaguan, segundo piso, Da Wancha Building, 3 Qian Men Xi Jie (tel: (10) 6303 6830), y en Tianqiao Happy Teahouse, 113 Tianqiao Nandajie (tel: (10) 6303 9013).
Espectáculos de acrobacia
El local más popular para presenciar estos espectáculos es el teatro Wan Sheng, Beiwei Lu, justo al oeste de Tianqiao Happy Teahouse (tel: (10) 6303 7449). También hay funciones todas las noches en el Teatro Chaoyang (también conocido como Teatro del Cielo y la Tierra), 36 Dongsanhuan Bailu, Chaoyang District (tel: (10) 6507 2421/1818). Todas las actuaciones de la ciudad comienzan a las 19.15.
Cine
La atracción que la ciudad ejerce sobre los directores de cine aparece representada en la célebre película épica de Bernardo Bertolucci, El último emperador. La ducha, la película de Zhang Yang de 1999, está ambientada en una antigua casa de baños de Beijing, amenazada por los constructores que quieren convertirla en un centro comercial. La trama pone de relieve la tensión entre la tradición y los dictados del comercio en el Beijing contemporáneo. Adiós a mi concubina (1993) es una increíble película épica que muestra medio siglo de la historia moderna de China, incluyendo la Revolución Cultural, y que trata sobre las relaciones de dos amigos que crecen en el mundo de la Ópera de Beijing. La película fue un éxito internacional del director Chen Kaige. Sorry Baby (1999), dirigida por Feng Xiao Gang, es una divertidísima película ambientada en el Beijing contemporáneo que trata sobre una disputa entre un rico hombre de negocios y su chofer. La bicicleta de Pekín, rodada por Wang Xiaoshuai en 2001, tiene un guión extremadamente sencillo que no impide que la película sea una obra maestra galardonada con el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín.
Notas literarias
Existen numerosas obras de ficción que se han convertido en superventas y que exploran la tumultuosa historia de China y el impacto de la Revolución Cultural. Entre ellas destaca La mitad del hombre es la mujer, una historia autobiográfica sobre la vida en un campo de trabajo de Zhang Xiangliang. Su autor, Xianliang, considerado el Milan Kundera chino, nació en 1936 en Nanking y se educó en Beijing. Otras novelas famosas son Cisnes salvajes (1991), de Jung Chan, y la obra de Amy Tan El club de la buena estrella (1989). El escritor Lu Xun (1881-1936) está considerado el padre de la literatura moderna china. Su obra, Diario de un loco (1918), es la primera historia escrita en chino moderno coloquial, es decir, en el lenguaje hablado por el pueblo en lugar del lenguaje de la literatura clásica. Lu Xun fue partidario del movimiento comunista y hoy en día es considerado un héroe por las autoridades chinas. La pequeña casa de Beijing en la que habitó desde 1912 hasta 1926 puede ser visitada, así como el museo dedicado a su vida y obra (abierto de martes a domingo de 09.00-15.30; en el hutong o callejón situado junto a Fucheng Men Dajie, cerca de la estación de metro Fucheng Men).
Wang Shuo es uno de los escritores contemporáneos de Beijing que se ha distanciado más de la tradición política y social aprobada por el Partido Comunista. Apodado el "Jack Kerouac chino" por su aguda parodia de casi todos los aspectos de la vida china, su novela Por favor, no me llames humano (1989), escrita en jerga de la capital, es quizás la mejor introducción a su trabajo para los lectores extranjeros. Escrita tras la masacre de la Plaza de Tiananmen, la novela es una sátira del aparato de seguridad del Estado y su capacidad para obligar al individuo a servir los intereses de la nación.

