Atención sanitaria y vacunas en Tibet

La vacuna contra la fiebre amarilla es obligatoria para todos aquellos que lleguen al país procedentes de zonas infectadas.

La infraestructura sanitaria es muy deficiente excepto la capital, Lhasa, y prácticamente nula en las zonas rurales. Los seguros médicos son muy recomendables y deberían incluir también un seguro de evacuación del país. Las ciudades más cercanas con servicios médicos más aceptables son Chengdu y Kathmandú. La medicina tradicional tibetana está disponible en Lhasa.

Qué comer

Todo el agua que se consuma para beber, lavarse los dientes o congelar deberá hervirse primero o esterilizarse. Las botellas de agua se encuentran con facilidad y son baratas. Hay que poner especial atención cuando se come en los puestos callejeros o restaurantes con poca higiene. Todos los vegetales deberán ser cocinados y la fruta pelada.

Otros riesgos

El mal de la altura es un serio riesgo en el Tíbet. Los síntomas pueden ir desde problemas para respirar, hasta dolores de cabeza hasta los vómitos y pueden ocurrir por encima de los 3000 metros (altura en la práctica totalidad del país). Es muy importante quedarse en Lhasa unos días para aclimatarse. Para viajar fuera de la capital lo mejor es no subir más de 500 metros por día.

Como en otras partes de China, la hepatitis B es endémica. Ha habido también casos esporádicos de gripe aviar. La rabia está presente y puede ser un problema sobre todo si se viaje a partes rurales. Buscar inmediata asistencia médica si has sido mordido.